Pican ojos primavera

¿Por qué nos pican los ojos en primavera?

¿Por qué nos pican los ojos en primavera?

La primavera nos alegra con sus flores y temperaturas más agradables. No obstante, también nos puede afectar con reacciones alérgicas al polen. Entre otros síntomas nos puede afectar a nuestros ojos desarrollando la llamada conjuntivitis alérgica

Sus síntomas más frecuentes son el picor y el lagrimeo en los ojos, aunque también se puede presentar con visión borrosa temporal, secreciones e inflamación de los párpados

Conjuntivitis alérgica

Cuando nos exponemos a algún alérgeno, como el polen y esporas, nuestro sistema inmunológico activa la producción de histamina e IgE como respuesta contra un elemento que considera invasivo para el metabolismo. 

Por qué pican los ojos en primaveraEn la vida cotidiana, el ambiente está lleno de todo tipo de agentes, ácaros, pelos de mascotas, algunos alimentos y productos químicos que pueden ser incompatibles con algunas personas. Sin embargo, durante la primavera, la presencia de polen en la naturaleza incrementa los casos de conjuntivitis alérgica o queratoconjuntivitis atópica. 

Durante estos meses, aumentan los alérgenos de origen vegetal en las áreas verdes de las ciudades y en las zonas más rurales. Estas, pueden causarnos reacciones alérgicas, picor en los ojos e inflamación en las mucosas de la nariz y los ojos, sobre todo si tenemos antecedentes genéticos. Es importante tratarlas a tiempo para evitar complicaciones respiratorias a largo plazo.    

Esta dolencia también aparece en patologías respiratorias más graves como la presencia de eczemas, la rinitis alérgica y la bronquitis asmática. 

 

 

 

Como síntomas oculares podemos identificar los siguientes. 

  • Irritación ocular y sensación de tener arenilla debajo de los párpados. 
  • Picor intenso. 
  • Ojos llorosos. 
  • Mayor sensibilidad a la luz. 
  • Visión borrosa temporal. 
  • Inflamación de los párpados. 
  • Secreciones viscosas.  

Estos síntomas también pueden aparecer producto de infecciones, sobredosis o síntomas de intoxicación tras consumir un tipo de alimento.  

En el caso de los niños también puede presentarse conjuntivitis vernal. Esta se evidencia con secreciones oculares que dan un efecto pegajoso a las membranas.  

En cualquier caso, lo primero que podemos hacer es evitar los ambientes naturales (áreas verdes, parques, plazas) con mayor presencia de polen. Si los síntomas persisten o empeoran, debemos consultar a un oftalmólogo para realizar el diagnóstico de rigor.    

Diagnóstico 

El oftalmólogo realiza pruebas cuando sospecha que la conjuntivitis alérgica responde a otro tipo de alérgeno distinto al producido por el polen en la primavera. Estos son los exámenes más rigurosos. 

  • Evaluación de la lágrima.
  • Frotis conjuntival. 
  • Examen cutáneo. 
  • Análisis completo con IgE.  

Medidas preventivas

Ya estamos en primavera y es inevitable salir porque no podemos detener nuestra vida cotidiana. Si sabemos que somos alérgicos al polen y a las esporas, podemos tener en cuenta estos cuidados para reducir el desagradable cuadro alérgico.  

  • Utilizar gafas de sol. 
  • Cerrar las ventanas de noche. 
  • Limpiar los filtros de los aires acondicionados de casa y del coche. 
  • Evitar salir entre las 05:00h a 10:00h y las 19:00h a 22:00h. Estas son las franjas horarias de producción y liberación del polen de los árboles. 
  • Revisar en las etiquetas de los cosméticos si hay algún componente que pueda ser considerado como un alérgeno.  
  • No ingerir infusiones de manzanillas ni hacer lavados oculares.  
  • Limpiarnos los ojos con baños oculares para eliminar los agentes alérgicos de la superficie ocular, pestañas y párpados y utilizar colirios que alivien los síntomas propios como el picor, lagrimeo y el enrojecimiento ocular 

Si cumplimos estas medidas y la alergia ocular persiste, es posible que se trate de otro tipo de alérgeno. Podría ser un alimento, un aroma de un perfume, un cosmético, el pelo de la mascota o del polvo acumulado en los filtros de los aires acondicionados, por ejemplo. 

Además, los cambios estacionales suelen traer consigo modificaciones que pueden afectar nuestra salud con dolencias según la fortaleza de nuestro sistema inmunológico. Para protegernos, es importante cumplir un régimen de alimentación saludable, mantenernos en buena forma con hábitos deportivos y gestionar de forma adecuada el estrés.