Cómo afectan las mascarillas a los ojos

¿Cómo afectan las mascarillas a los ojos?

¿Cómo afectan las mascarillas a los ojos?

Las mascarillas han ayudado a frenar la transmisión del COVID-19. No obstante, esto no significa que haya sido fácil acostumbrarnos a utilizarlas. 

En algunos países, el uso de mascarillas para reducir la transmisión de bacterias ya estaba instaurado. Sin embargo, muchas familias han tenido que usarla por primera vez en 2020. Aunque cumplen una función protectora, también han generado pequeñas molestias e incomodidades. 

Además de la piel, también afecta en gran medida a la salud ocular. El motivo es que cuando usamos las mascarillas, la exhalación de aire se produce por la parte superior resecando la mucosa conjuntiva del ojo.

Recomendaciones para evitar efectos nocivos de las mascarillas en los ojos

Salud ocular y uso de mascarillas
Salud ocular y uso de mascarillas

Algunas patologías que se han incrementado en las consultas oftalmológicas son la sequedad de superficie ocular (ojo seco) y los orzuelos (blefaritis). Esto es debido a que el aire espirado sale por la parte superior de la mascarilla y alcanza la superficie ocular. 

Por eso, para prevenir de forma general el desarrollo de estas molestias, recomendamos tener en cuenta los siguientes consejos:

  1. Ajustar correctamente el reborde superior de la mascarilla: Coloca el alambre flexible integrado a lo largo del borde superior en el puente de la nariz. De esta forma, se previenen las fugas de aire hacia los ojos y se extreman las medidas al ponerse la mascarilla, evitando palpar con los bordes la superficie del ojo.
  2. Cuidar la hidratación: El síndrome del ojo seco es la principal causa que está presentando la mayoría de los pacientes de oftalmología. No solo en aquellos que ya la padecían y han empeorado su situación, sino también en personas que por primera vez están padeciendo problemas de sequedad ocular. 

Esto es causado por la corriente de aire que pasa alrededor de los ojos. A su vez, provoca que la lágrima se disipe más ligeramente de lo habitual, permitiendo que la superficie del ojo se seque más rápido. 

Por ese motivo, aconsejamos el uso de lágrimas con ingredientes de origen natural, como Bañoftal Ojo Seco. Hay que usarlas principalmente durante el uso prolongado de la mascarilla. Por ejemplo, durante el horario laboral.

  • Higiene de párpados: Estos cambios de humedad igualmente están alterando los microorganismos propios del ojo, aumentando las infecciones. Los orzuelos son una bacteria en el párpado y se conoce por un abultamiento rojo en el espesor ocular. 

Las mascarillas están afectando a la superficie del párpado al alterar su PH. Se recomienda realizar una adecuada higiene del borde palpebral utilizando por ejemplo toallitas esteriles oftálmicas hipoalergénicas y con ingredientes que permitan una higiene en profundidad.

  1. Evitar la sequedad ambiental a través del uso de humidificadores. Estos te servirán para aumentar los niveles de humedad en el aire y mantendrá el confort térmico.
  2. Parpadear continuamente para conservar la humedad en el ojo y recubrirlo con una nueva capa de lágrimas al mismo tiempo que hidratamos y limpiamos la superficie ocular.
  3. Descansar al menos cada 20 segundos. Esto lo puedes hacer cada media hora para facilitar la hidratación natural, sobre todo si estás delante de una pantalla .

Protección ocular, la gran olvidada

Los oftalmólogos advierten que los ojos siguen siendo un punto de contacto sin protección en muchas ocasiones. Por eso, recomiendan usar gafas graduadas o, en su defecto, gafas de sol cuando realices las rutinas diarias.

Si vives con un paciente infectado, es importante proteger los ojos adecuadamente en el momento que te expongas de forma directa (llevarle la comida, aseo,  u cuando vayas a realizar otras tareas en la habitación de la persona aislada). 

En caso de tocarnos distraídamente los ojos, es conveniente realizar un buen lavado con baños oftálmicos, suero fisiológico o lágrimas artificiales para intentar eliminar en la medida de lo posible la presencia de patógenos.