Alergia ocular

Alergia ocular. Tipos y cómo prevenirlas

Alergia ocular. Tipos y cómo prevenirlas

Los ojos son una de las partes más importantes de nuestro cuerpo para poder llevar a cabo nuestras actividades del día a día. Nos ayudan a desplazarnos, localizar objetos y protegernos de las agresiones del medioambiente  como los rayos UV, gérmenes, partículas de contaminación, polen y sustancias que flotan en el aire.

Sin embargo, como todos los órganos del cuerpo humano, corren el riesgo de sufrir diversas afecciones.

Una de las causas por las que pueden sufrir mas es por los diversos agentes alérgicos que pueden agredirlos

Conoce en este post cuáles son los diferentes tipos de alergias oculares y cómo prevenirlas para que estas no limiten tu actividad diaria.

¿Te interesa? Pues sigue leyendo para conocer como puedes mejorar tu salud ocular

Alergia ocular
Alergia ocular

 

Tipos de alergia ocular

Con la llegada de la primavera, el índice de alergias se incrementa en gran medida, ya que los niveles de polen en el ambiente también aumentan, siendo este último uno de los alérgenos más comunes.

Si bien es cierto que esta es una de las principales causas de alergias oculares, no es la única, pues se pueden sufrir alergias a causa de la exposición al polvo, al pelo de los animales, a picaduras de insectos, productos químicos y otras sustancias.

Las alergias en los ojos suelen producirse en ambos ojos, pero en algunas ocasiones pueden ser más intensas en un ojo que en el otro. Los síntomas más comunes son el picor, hinchazón, lagrimeo y enrojecimiento, aunque pueden variar en forma e intensidad según sea el padecimiento. Veamos las alergias oculares más comunes.

Conjuntivitis Alérgica Estacional

Es la más común. Se manifiesta por medio de hinchazón, picor, lagrimeo, sensación de quemazón y fotosensibilidad. Es producida debido a la presencia de un agente alérgeno que desencadena una reacción inmunitaria en nuestro organismo ocasionando inflamación ocular y el resto de los síntomas asociados a la alergia como picor, lagrimeo...

En caso de padecerla, intenta evitar rascarte, pues eso solo empeorará la situación.

Lo recomendable es realizar baños oftálmicos para eliminar el polen y otros agentes alérgicos que se adhieren en la superficie ocular y las pestañas, y aplicarse lágrimas artificiales con componentes calmantes para mitigar el picor, prescindir en la medida de los posible del uso de lentes de contacto y si es necesario en los casos más agudos acudir al oftalmólogo.

Queratoconjuntivitis vernal

Es una alergia ocular más grave que la conjuntivitis estacional, también producida por la exposición a agentes alérgenos. Suele producirse en jóvenes de entre 5 y 20 años en la época de primavera-otoño. Produce lagrimeo, producción de mucosidad, fotosensibilidad, picor y aparición de papilas cuadradas y aplanadas en la parte interna del párpado.

La mejor forma de prevenirla es intentar mantener lejos de cualquier alérgeno y limpiar constantemente el dormitorio de la persona y, en general, la casa. También se recomiendan duchas y cambios de ropa después de llegar a casa, así como acudir al especialista y utilizar gafas de sol para impedir el contacto con las sustancias.

Queratoconjuntivitis atópica

Es el peor tipo de alergia ocular y la más grave. Se produce en pacientes con antecedentes de dermatitis atópica y, aunque es una enfermedad rara, su aparición es más común en hombres de entre 29 y 47 años.

Esta enfermedad produce un picor excesivo y sequedad en los párpados, con las consiguientes fisuras y lesiones por el rascado constante. Las paredes de los párpados se engrosan y provocan fotofobia, así como otras molestias, con probabilidad de pérdida de visión.

Todos los tratamientos deben ser aplicados por un equipo de médicos multidisciplinar y se considera que el tratamiento debe enfocarse en la dermatitis atópica.

¿Cómo prevenir las alergias en los ojos?

Una de las maneras más eficaces de prevenir estas afecciones es mantener a raya todos los alérgenos, pues son los que ocasionan las respuestas de nuestro sistema y provocan los efectos en el ojo, o la zona afectada. Existen muchos alérgenos, por lo que debes tener especial cuidado con cada uno.

Si el polen te afecta, entonces debes intentar reducir las salidas al mínimo en los momentos en que los índices de polen son mayores, es decir, a primera hora de la mañana y a últimas horas  de la tarde, o cuando sopla mucho el viento, además de utilizar gafas cuando estés al aire libre.

Para interiores, se recomienda cerrar las ventanas y utilizar siempre el aire acondicionado, limpiando siempre sus filtros para evitar una contaminación cíclica.

Por otro lado, si eres alérgico al moho, es imprescindible reducir la humedad en todos los espacios, pues es en esas condiciones en que este hongo prolifera. Es recomendable la utilización de deshumidificadores en espacios como sótanos, donde la humedad es mayor que en otros espacios.

En caso de ser alérgico al polvo, es recomendable lavar con frecuencia la ropa de cama y sacudir las almohadas, así como la utilización de sábanas especiales que no retengan tantos ácaros de polvo. Para la limpieza del recinto, utiliza una fregona o un paño húmedo para capturar los alérgenos.

Y si eres alérgico al pelo de los animales, lo principal es evitar que entren en la habitación o en espacios pequeños de la casa. Si vives con animales, procura lavarte las manos y ropa cada vez que entres en contacto con ellos y no utilices alfombras, sino madera en el suelo, pues las alfombras atrapan los pelos que dejan los animales.


Irritación ocular en verano

Irritación ocular en verano

Irritación ocular en verano

Durante el verano son varios los factores que incrementan los riesgos de patologías y/ o molestias en los ojos. La prolongada exposición al sol, los aires acondicionados, los baños en las piscinas y en el mar, son los responsables de que haya una notable incidencia de conjuntivitis y queratitis, sobre todo en personas mayores y niños.

Eso significa que si hay una estación en la que debe tenerse un especial cuidado de los ojos, es el verano. Por supuesto que en todo el año la salud visual es importante y necesaria, pero en el verano deben tomarse más precauciones y cuidados.

Irritación ocular en verano
Irritación ocular en verano

Cómo cuidar los ojos en verano

Por lo general cuando se habla de verano, la mayoría de las personas que se disponen a disfrutar de sus vacaciones piensan, y con mucha razón, en el cuidado de la piel. Pero se olvidan con frecuencia que los ojos deben cuidarse con el mismo esmero.

Para esto es indispensable seguir una serie de recomendaciones para mantener una adecuada salud ocular:

Usar gafas de sol

Usarlas en todo momento de exposición solar, y eso incluye a los niños de todas las edades. Lo ideal es que estén homologadas y adquiridas en tiendas especializadas como ópticas y farmacias. Las homologadas tienen los filtros que bloquean la radiación ultravioleta. Y es mucho mejor si además de las gafas adecuadas se usa sombrero, gorro o visera.

No exponerse al sol demasiado tiempo

Es lógico que muchas personas quieran tener una piel bronceada y llamativa, pero la inmoderada exposición del sol, aparte de daños a la piel, aun con la aplicación de protectores, también afecta a los ojos.

Usar gafas de baño

Deben usarse tanto en el mar como en la piscina para evitar el contacto con ciertos agentes contaminantes, como bacterias, virus y hongos, y con irritantes, como el cloro.

Evitar la sequedad ocular

Dado que en verano se pasa más tiempo en ambientes con aire acondicionado, se aumenta la posibilidad de padecer de ojo seco. A eso se suma que el calor y la baja humedad resecan los ojos por una mayor evaporación de las lágrimas.

Por eso debe mantenerse la temperatura de los aires acondicionados entre 21 y 25 grados, y usar lágrimas artificiales y colirios con regularidad.

Lavarse las manos con frecuencia

Puesto que se está más tiempo expuesto a ciertos agentes que pueden ser irritantes y contaminantes, como el agua de las piscinas o la misma arena de la playa, el lavado de las manos es fundamental, sobre todo en los niños.

Siguiendo estas recomendaciones se garantiza mantener una adecuada salud ocular para disfrutar del verano plenamente. Se recomienda, en caso de que las molestias persistan a pesar de la aplicación de estas medias, acudir siempre al médico.

¿Qué hacer ante problemas oculares en verano?

Es importante incluir en el equipaje gafas, viseras, gotas oculares lubricantes, descongestionantes y calmantes para proteger los ojos de la irritación.

No obstante, si llegan a presentarse algunas molestias a pesar de todas las precauciones, no están de más algunas indicaciones:

  • En caso de irritación de los ojos por el cloro de la piscina, también llamada conjuntivitis irritativa, se recomienda acudir a la farmacia para que nos aconseje algun tratamiento ocular descongestionante para eliminar el ojo rojo y el picor, y lágrimas artificiales para aliviar el ojo de la sequedad producida por la irritación.
  • En caso de conjuntivitis infecciosas por hongos o bacterias, es necesario acudir al médico para que prescriba el colirio antibiótico para eliminar la infección y limpiar los ojos con un baño oftálmico para aliviar los síntomas y mantener una adecuada higiene que evite una mayor proliferación.
  • Si existe una lesión corneal debido a una prolongada exposición al sol, es importante acudir al médico para que nos prescriba algun ungüento a base de vitamina B12 que nos ayude  a acelerar la cicatrización de la herida producida y reducir el daño.
  • Por ojo seco o irritación en los ojos, debe usarse lágrimas artificiales para aliviar la irritación o sequedad.

Finalmente, si entra algún cuerpo extraño en el ojo, como los granitos de la arena de la playa, o alguna brizna de polvo, es importante realizarse baños oftálmicos con alguna solución estéril que nos limpie, descongestione y calme.