Como cuidar los ojos del bebé

 Cómo cuidar los ojos del bebé

 Cómo cuidar los ojos del bebé

La salud ocular del bebé es fundamental por una razón muy simple: El pequeño necesita un óptimo desarrollo en su visión para que crezca completamente sano. Cuando hablamos de salud ocular no nos referimos al hecho de estar constantemente limpiando sus ojos. En realidad, esto es algo que recomendamos hacer solo en caso de que sea necesario.

Las legañas son normales en bebés muy pequeños

Aunque el aspecto de una legaña tal vez no sea algo muy agradable, no hay de qué preocuparse. Es normal que un bebé padezca este tipo de secreción sin que sea un problema que requiera demasiada atención.

Existen varias afecciones típicas en bebés recién nacidos, como la conjuntivitis, que tienen como consecuencia secretar legañas de forma excesiva. No obstante, estos son casos muy concretos que el pediatra puede evaluar sin problema.

Consideramos muy importante acudir al pediatra si notas, además de secreción, que hay enrojecimiento o hinchazón en los ojos del bebé. Podría tratarse de una infección ocular y esto sí debe resolverse lo antes posible.

Cómo mantener la salud ocular en los bebés

 

Cuidar salid ocular bebé
La importancia de cuidar la salud ocular del bebé

Solo en caso de que sea necesario puedes lavar los ojos del bebé como toallitas oftálmicas especialmente indicadas para uso en bebés como Bañoftal Toallitas oftálmicas La forma correcta de lavarlos es desde el lagrimal hacia el rabillo del ojo. Hay que hacerlo con mucha precaución para no dañar la retina o tapar el lagrimal del ojo.

Este es el procedimiento a seguir cuando hay secreción excesiva de legaña en los ojos del bebé. Si no conoces el diagnóstico y no sabes si se trata de una simple secreción o una infección, las medidas de higiene deben ser mucho más rígidas.

Es decir que debes evitar lavar ambos ojos con la toallita. Lo mejor es usar una para cada ojo y seguir el protocolo de limpieza que acabamos de explicar.

Cómo prevenir problemas oculares en el bebé

La salud ocular del bebé se puede mantener siguiendo hábitos muy sencillos que cualquier madre puede hacer en su día a día.

  • Es fundamental siempre lavarse las manos cuando llegue el momento de atender al bebé, aunque no le vayas a tocar los ojos.
  • Por supuesto, debes evitar tocar los ojos del bebé sin haberte limpiado  las manos previamente.,
  • Si en casa hay algún adulto con problemas de infección en los ojos u otra anomalía, hay que mantener cierta distancia entre esa persona y el bebé. 

Recuerda que los pequeños, al nacer, no tienen desarrollado 100%  su sistema inmune. Por eso, el más mínimo contacto con cualquier virus o infección puede ser peligroso. Sobre todo, si la infección ocular es de por sí contagiosa.

  • Cuando el bebé tome el sol, es importante cubrir sus ojos con gafas o ponerle una gorra. Recibir luz directa del sol puede ocasionar daños en la vista.
  • Estimular la visión del ojo también es un buen hábito de salud ocular. Una buena forma de hacerlo es poniendo objetos móviles en su cuna o acostarlo en el coche siempre en distintos lugares. De esta forma, empezará a observar en distintas perspectivas.

Es muy sencillo seguir estos consejos para prevenir daños oculares en el bebé. Por eso, solo podemos recomendar seguirlos e interiorizarlos como parte de la rutina de cuidados.

 


 

Toallitas oftálmicas